Símbolos de Alice Neel


Anitzel Díaz


Uno de los cuadros más sorprendentes de Alice Neel es Symbols, un cuadro pequeño (25x28 pulgadas) que representa una muñeca sin pelo y sin ropa sobre un mantel blanco. En la mesa también se encuentran tres manzanas y un guante grande rojo. dos ramas flanquean la mesa, una cruz y un círculo rojo flotan contra un fondo amarillo que ha sido desgastado para mostrar una pared vieja. No existe otro cuadro igual en los más de tres mil piezas de arte que Neel realizó durante su vida. Se puede sugerir que en su estilo exvoto, esta naturaleza muerta tiene una gran afinidad con pinturas deMaría Izquierdo y Frida Kahlo, pero también parece adelantarse décadas (se pintó en 1933) en su raro uso sucedáneo que sugiere la presión social que ha cargado la sexualidad femenina.



La mayor parte de la obra de Neel es autobiográfica, es una especie de diario, de la gente, momentos y experiencias en su vida. La artista nació en un suburbio de Filadelfia en 1900 en una familia perteneciente a la clase media. Su padre, que Alice ha descrito como “muy refinado…maravilloso y generoso” procedía de una familia de cantantes de ópera. Su madre Alice Hartle amaba el arte pasión que compartió con Neel, llevándola a conciertos y al teatro de manera regular. Una auténtica bohemia, escogió una vida lejos de las convenciones.




Durante gran parte de su vida luchó como artista y como madre soltera. Temas que se reflejan una y otra vez en su obra junto con otros temas sociales como: la marginación, la lucha social, el racismo y el feminismo. Neel exploraba una América multicultural y multiracial, mucho antes de que se convirtieran en temas de moda dentro del arte. Como mujer y artista siempre logra imprimir un grado de intimidad en su obra. Invita al espectador a ser parte de su mundo. Siendo aún joven se casa con el entonces estudiante de arte cubano Carlos Enriquez, relación que termina mal; en 1933, Enriquez viaja a Cuba con la hija de ambos Isabetta; Alice no vuelve a ver a ninguno de los dos. Durante su estancia en Cuba, Neel se siente atraída por las mujeres caribeñas “las mujeres cubanas bailan entre ellas. No necesitan colgarse del cuello de un hombre como lo hacen las americanas. Tienen más sentido de si mismas… Las americanas son mucho más débiles comparadas con la feminidad de las mujeres en Cuba” declara. Más tarde Neel conoce a Kenneth Doolittle su pareja durante mucho tiempo, a él se le conoce más que nada por haber quemado más de 350 piezas de la artista durante una discusión.



Su obra está compuesta en gran parte por retratos de hombres y mujeres de la vida artística de Nueva York. Algunos retratos de familia y varios autoretratos, uno de ellos, el último, mostrándola a ella desnuda con ochenta años sobre un sillón sosteniendo un pincel y un paño blanco. Neel estaba consciente de la importancia que el cuerpo tenía en sus pinturas. A menudo exhortaba a sus modelos para posar desnudos, o semidesnudos. En muchos de los retratos de mujeres comunes, Neel explora las vicisitudes femeninas (muchas de las cuales ella experimenta), como la - 2 - Símbolos de Alice Neel (1) violencia doméstica, el abuso infantil y la pobreza. Crea esta obra mucho antes que el feminismo creciente dirigiera la atención a estos temas. Es una de las pocas artistas que permanece en la figuración, aún cuando la cultura del arte cambia en la década de los setentas del expresionismo abstracto al realismo y finalmente al minimalismo.




Actualmente Neel es considerada no sólo una gran retratista, sino una cronista detallada de su tiempo y su vida, de un siglo turbulento que ella vivió con la misma intensidad. Ahora su nieta Elizabeth Neel es considerada una revelación, en el arte como en muchas cosas no hay pedigree.