LA DAMA DEL ARMIÑO










Leonardo Da VinciRetrato de Cecilia Gallerani,
circa 1483 óleo sobre madera 55x40.4





Se ha dicho desde el Renacimiento que a Leonardo Da Vinci no le atraían las mujeres.  Le gustaba rodearse de jóvenes; incluso vivió con varios de sus aprendices, incluyendo a Salai: a quien le dejó la Mona Lisa. Sin embargo existe un retrato pintado por Da Vinci en 1483 donde se percibe una clara atracción por la modelo. Se trata del cuadro titulado La Dama del Armiño  que fue pintado a instancias del Duque de Milán, Ludovico Sforza, donde la modelo era Cecilia Gallerani, amante del duque. El cuadro tiene una historia muy interesante tanto en su contenido como la obra en sí.

La Cecilia de Leonardo tiene hombros pequeños y redondeados, el cuello adornado con un collar negro, rostro alargado y una nariz perfecta. Parece mirar a alguien que está a junto a ella, tal vez a su amante. Cecilia aparece blanca, suave y hermosa. Los críticos hablan de la obra como una alegoría de la pureza debido a varios elementos retóricos de castidad y abnegación que se pueden apreciar en la pintura. Sin embargo este retrato de Cecilia Gallerani también habla de la relación que sostuvo con Sforza a los dieciséis años y que de hecho fue consumada. Esto es particularmente evidente en las garras del armiño, que se acerca a la comisura de la manga de su ama, un  motivo claramente sexual. La disposición desproporcionada de las manos de Cecilia también enfatizan el contacto físico y tiene una connotación erótica del sentido del tacto.

Cecilia Gallerani, se convirtió en amante oficial del duque Ludovico gracias a su pasión por la literatura y la música; ambos gustos compartidos por el Duque. Nunca se casaron, aunque si tuvieron un hijo Cesare Sforza Visconti. Más tarde Cecilia se casa con el Conde Ludovico Carminati de Brambilla y se convierte en un referente intelectual de la época; era una cantante dotada así como poeta. Gallerani presidió el primer Salón de Arte Europeo, donde se reunirían las mentes mas talentosas de la época.

El armiño que porta Cecilia en el retrato tiene doble simbolismo por un lado alude al propio duque, conocido con el sobrenombre de "ermellino" (armiño), por haber recibido en 1488 la Orden del Armiño. Y por el otro es una representación fálica. En este retrato el artista abandona la tradicional representación de perfil y muestra a la modelo en una perspectiva de tres cuartos, y medio torso lo que representa la separación de mente y cuerpo; esto es: sensualidad y espíritu.

La dama del armiño desapareció tras la muerte de Gallerani, reapareciendo nuevamente en Polonia en 1800. Después de esto estuvo emparedada; incluso fue confiscada por los nazis. Actualmente se conserva en el Museo Czartoryski de Cracovia (Polonia) donde se exhibe con el título de Dama Z Gronostajem.