LA VAINILLA – UNA ORQUÍDEA MEXICANA



“Papantla llegó a ser el único lugar en el mundo en donde se producía la vainilla, era costumbre que los productores de este fruto, pusieran a secar sus vainas al sol, colocándolas en inmensas camas sobre las calles de la ciudad, el fruto al deshidratarse empezaba a expedir su agradable aroma, el cual se lograba percibir a kilómetros de distancia; llegar a Papantla era una exquisitez olfativa, y por ello, fue llamada “la ciudad que perfuma al mundo”.



Las orquídeas constituyen una de las familias de plantas más diversas, con más de 25 mil especies. México cuenta con cerca de 1,250 de las cuales 40 por ciento son endémicas. La mayor parte se encuentra en las serranías del centro y sur del país, en diversos tipos de bosques tropicales y templados.

La Vainilla (Vanilla planifolia) es una orquídea endémica de México. Es un bejuco epífito de flores amarillas verdosas. También se conoce con los nombres náhuatl ixtlilxochitl o tlilxóchitl (flor negra), totonaco xanat o shanat, caxixanath y su chel. Recibió el nombre de “vainilla” por los españoles, debido a que sus frutos, de entre 15 y 30 cm de largo, se parecen a las vainas de espadas. (fuente Conabio)

Se ha cultivado desde tiempos prehispánicos en la región Totonaca del norte de Veracruz y Puebla. La vainilla representaba un símbolo cultural, como lo fue el maíz para otros grupos, siendo ésta un elemento fundamental de comercio, de manera similar al cacao. Los nobles mexicanos, en los tiempos de Moctezuma Xocoyotzin (1466-1520) cocían el cacao con agua, miel de abejas silvestres, y un poco de vainilla, bebida a la que consideraban estimulante y afrodisíaca.

El cultivo de la vainilla es amigable con el ambiente, son agrosistemas forestales en los que los árboles de soporte (y sombra) ayudan a mantener el ciclo ecológico y preservan el paisaje. Sin embargo una plantación de vainilla necesita de 3 a 4 años para empezar a producir, por lo que la inversión es considerable. Esto ha llevado a que gran parte de las plantaciones de Vainilla en los estados de Veracruz, Oaxaca, Chiapas y Quintana Roo haya disminuido hasta casi desaparecer. Actualmente México produce menos del 1% del consumo mundial de Vainilla. A pesar de que la Vainilla es endémica de nuestro país, ahora los principales productores son Madagascar Indonesia y China.

Desde finales de la primavera la Vainilla se cubre de flores blancas ligeramente verduzcas cuya vida sólo dura unas horas. La polinización de dicha flor involucra un sistema por engaño con abejas euglosinas pero debido a cambios ambientales la población de estas abejas ha disminuido tanto que la polinización se tiene que hacer manualmente. Después las vainas de la vainilla tienen que pasar entre 9 y 10 meses en la planta y ser curados durante meses para obtener el glucósido que finalmente queda en las vainas de vainilla. Para producir 1 kilogramo de vainilla de la propia planta, se requieren cerca de 500 kilogramos de vainas de vainilla, que corresponden a la polinización de unas 40.000 flores. Todo este proceso hace de la Vainilla una especie cara y escasa, convirtiéndola en la tercera especie más cara detrás del azafrán y el cardamomo. Así que prácticamente el 99% de la vainilla que se consume es artificial.

Las orquídeas son el grupo de plantas más diversas de todo el mundo (representan 10 por ciento del total de vegetales con flores) las mexicanas están en peligro de extinción y presentan gran dificultad para su conservación. Las principales razones son el comercio ilegal de especies y la destrucción de su hábitat natural. De 2009 a 2012 la Profepa (Procuraduría federal del medio ambiente) decomisó 3341 orquídeas de las variantes Laelia Speciosa y autumnalis, sobre todo en Veracruz y Michoacán.

Franz Mayer y las orquídeas


Franz Mayer no sólo tuvo admiración por las artes decorativas y la fotografía, sino también por la naturaleza y en especial por las orquídeas. En 1930 inició su colección de plantas, la cual reunía una importante cantidad de especies e híbridos importados, y que posteriormente fue donada a los integrantes de la AMO. Por su contribución al estudio de las orquídeas mexicanas, la Secretaría de Agricultura y Fomento de México le otorgó un reconocimiento en 1943.