Bésame, bésame mucho…




La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón
Magdalena Martínez




Bésame, bésame mucho… Chica boom-  y sale Anne Bancroft en ese personaje decadente que es Miss Dinsmoor bailando con el maquillaje a flor de piel. Siempre que escucho esta canción me viene a la memoria esta escena de la película Grandes Esperanzas de Alfonso Cuarón. ¿Qué te viene a la memoria a ti? El bolero más famoso del mundo fue escrito por una jovensísima Consuelo Velázquez. "La escribí antes de cumplir 20 años, cuando todavía no daba un beso, todo era producto de la imaginación", explicaba la autora cuando se le preguntaba sobre el amor que le había inspirado esta canción.

Como si fuera esta noche… Esta canción que ha dado la vuelta al mundo siendo traducida a más de 20 idiomas y sirvió de inspiración para otra creación genial Yesterday de los Beatles, es mexicana, es nuestra. Evoca imágenes de películas en blanco y negro. En gran parte de América Latina, cuando alguien habla de amor ya no recurre a la poesía, sino a la letra de un bolero, pues ahí encuentra las palabras precisas para expresar una pasión o para reconocer el triunfo y el desdén. El bolero se ha convertido en la forma más íntima de expresar amor, desamor, ternura o desencanto.



La última vez… La música te hace sentir, retroceder a la primera vez que escuchaste esa canción a la primera vez que un momento se volvió único por el trasfondo. A una borrachera llorando, el primer beso, un baile pegados. Te transporta a ese momento tan tuyo, tan guardado, tan secreto. Ves esos ojos otra vez, te acuerdas de aquella caricia. Lo sientes en la piel. La música no sólo se escucha, se ve, se siente, se recuerda. El cigarro escondido, el amor robado, la primera noche en compañía, todas las noches en compañía. Una boda, tú boda. Un desengaño con sabor a tequila, unos labios deliciosos. Unas manos, el mar, el cielo. La huída de ti. Tu historia marcada por notas. Tu inmortalidad en un compás.

Bésame, bésame mucho… Que tengo miedo a perderte, perderte después… Atraído por una piel morena enfundada en un ajustado vestido rojo, el rendido amante canta la súplica vehemente.

Quiero tenerte muy cerca… Me pregunto si en la vida de Consuelo Velazquez la realidad alguna vez superó la ficción de esta canción.

mirarme en tus ojos


verte junto a mí


Piensa que tal vez mañana


yo ya estaré lejos


muy lejos de aquí



Bésame, bésame mucho


Como si fuera esta la noche


la última vez



Bésame, bésame mucho


que tengo miedo a

perderte

perderte después



Bésame, bésame mucho...


Consuelo Velázquez


Como compositora su legado es notorio. Sus primeras composiciones, No me pidas nunca, Pasional y Déjame quererte, fueron de naturaleza romántica. Luego, surgieron, entre otras, canciones como Bésame mucho, Amar y vivir, Verdad Amarga, Franqueza, Chiqui, Cachito, Que seas feliz, Enamorada, Orgullosa y bonita y Yo no fui...