Actos de dios


Bienal de Venecia








Cuatro Ciénegas

Cuatro Ciénegas, Coahuila, es un lugar único en la Tierra. Sus pozas multicolores conservan los mismos microorganismos de un mar primitivo que hubo hace miles de millones de años y son clave para comprender el origen y evolución de la vida en el planeta.


La existencia de esta máquina del tiempo natural, que sobrevivió a cambios climáticos globales, eras glaciales y cinco extinciones masivas, está en peligro por el modelo ineficiente de agricultura en la zona. 

Cuatro Ciénegas tiene la historia de la evolución de la vida sobre la Tierra, la nuestra, la historia de la humanidad. 
Pero también nos puede mostrar la respuesta para limpiar el dióxido de carbono o la contaminación, nos pueden ayudar a limpiar los mares porque ya lo hicieron en varias ocasiones.

Se cree que ahí esta la respuesta para arreglar este planeta que hemos destrozado y al que no estamos escuchand.




Actos de dios 



Hay quien dice que el drama en una película no puede tener un futuro puesto que todo relato ha sido predicho, realizado y editado para atajar nuestra incredulidad, así sea en forma temporal. Y hay quien piensa, como Pablo Vargas Lugo, que el cine es el medio más adecuado para llevar a cabo una reflexión no solo acerca del concepto de fe como creencia religiosa sino, también, sobre las maneras en que nuestras convicciones se ven reflejadas –cuando no distorsionadas e instrumentalizadas– en el discurso político y el imaginario cultural.

Actos de dios parte de las distintas perspectivas que ofrecen las cuatro versiones de los evangelios canónicos sobre una misma historia. La obra recoge las inconsistencias en los detalles y las divergencias en algunos momentos que se refieren a episodios específicos en la vida de Cristo para generar una narrativa no-lineal y plantear una serie de preguntas en torno a lo que sucedería si aquel a quien le fue asignada la tarea de redimir a la humanidad, se esmerara en cumplir las predicciones que de su vida hicieron los profetas, sin tener la certeza de que se logren consumar.



¿Qué pasaría si se pusiera en entredicho la relación causa-efecto y, de escapar su desenlace al orden de las cosas que dictaba el Antiguo Testamento, ¿cómo se reorganizarían sus episodios y se acomodarían sus secuencias? En otras palabras, Actos de dios abre la posibilidad de imaginar qué nuevas enseñanzas podríamos sacar si las parábolas no consiguieran revelar aquello que, según dictaba la biblia, permanece oculto desde la creación; y si, ante el desconcierto de actantes y actores que protagonizan esta historia, se cruzaran sus miradas dejando que se infiltren nuevas subjetividades en sus distintos escenarios.

Puesto de otra forma, pudiera ser que las fallas y tropiezos que reúne Actos de dios revelen paralelismos con otras fábulas y ficciones que apuntan a la persistencia de problemáticas diversas como la relación entre la avaricia y el poder; la migración y la pobreza; la duplicidad y la traición; la tentación y los milagros; la incredulidad o, en su defecto, el mesianismo político y el fanatismo religioso que, de la mano de la intolerancia y el fundamentalismo, han ido transformando nuestro tejido social.

La producción de Actos de dios, instalación de arte curada por Magalí Arriola, parte del lenguaje cinematográfico para llevar a cabo una reflexión no solo acerca del concepto de la fe como creencia religiosa, sino también sobre la manera en que nuestras convicciones se ven reflejadas –cuando no distorsionadas e instrumentalizadas– en el discurso político y el imaginario cultural.


“Es una obra que se vuelve pertinente en una situación en la que hay una mayor prominencia de la creencia religiosa en el ámbito público, y en la que el discurso religioso se ha convertido en un marcador privilegiado de identidad para justificar posiciones nacionalistas y sectarias”.

Actos de dios toma la forma de dos películas de aproximadamente 15 minutos de duración que, como dos engranajes, se entrelazarán a partir de algunos elementos icónicos compartidos y fácilmente identificables, pero que en cada cinta se reorganizarán en una secuencia narrativa diferente.

La totalidad de la filmación se realizó en Cuatro Ciénegas y alrededores, gracias al generoso apoyo del estado de Coahuila, y al igual que otras instituciones públicas y privadas, han sido grandes aliados en la realización de este proyecto. Por su naturaleza y envergadura se lograron importantes sinergias con Fundación Jumex, Aeroméxico y Hotel Hacienda 1800, que se han sumado para apoyar al Instituto en la producción del Pabellón Nacional.



Pablo Vargas Lugo


La producción artística de Pablo Vargas Lugo suele tomar elementos de diversas disciplinas, como la astronomía, la cartografía o la arqueología, para desarrollar juegos visuales y conceptuales que reflexionan en torno a la inmediatez de la percepción, las convenciones de la comunicación y el imaginario cultural.